lunes, 17 de diciembre de 2012

One-shot: Comptine d'un Autre Été (Ashley Purdy)


NOTA: Si querés podés escuchar esta canción mientras lees el one-shot.

Era un veinticuatro de Diciembre triste, uno que debía quedar para el olvido, pero todos sabían positivamente que iba a quedar marcado a fuego en mi memoria, todo lo que había ocurrido en esta última semana iba a marcar mi vida para siempre. Aún recuerdo sus últimas caricias, sus besos, el aliento cálido golpeando contra mi rostro, su perfume, su risa despreocupada, su todo.
Estaba recostada sobre la gélida y dura porcelana de la bañadera de nuestro (ahora solo mío) departamento, por la puerta abierta se escurría la música que solíamos escuchar juntos, todo estaba en penumbras, salvo por algunas de las velas y la luz que entraba por la ventana, le di una pitada a mi cigarrillo mientras dejaba que las lágrimas corrieran libres por mis mejillas enrojecidas.
Cerré los ojos mientras suspiraba apesumbrada, y allí fue cuando el recuerdo que me había estado taladrando la cabeza este último tiempo se vino a mi mente, era tan claro que hasta podía decir que lo estaba sintiendo realmente…

Era una mañana fría de Diciembre, como siempre, nos encontrábamos desayunando acurrucados en la cama mientras la buena música salía disparada de nuestro reproductor de música.
-Ya tengo tu regalo de navidad-Dijo mientras me besaba la mejilla y corría un mechón de pelo de mi rostro.
-¿Sí?-Dije entusiasmada-¿Y qué es?
-No voy a decírtelo, es sorpresa-Sonrió y me besó la frente, sabía que odiaba las sorpresas.
-Uhm-Suspiré-Yo aún no sé qué regalarte-Dije algo avergonzada, había estado pensando en hacerle un regalo original, algo que no tuviese aún.
-No necesito nada, mi regalo siempre vas a ser tú-Dijo tomándome de la mano.
-No, quiero darte algo-Dije mientras lo besaba en los labios de manera lenta.
-Ya tengo todo lo que quiero, no necesito nada más-Y dicho eso bajo el bretel del sostén y me besó el hombro.
Lo tomé por el cuello y lo acerqué a mí para poder besarlo de manera profunda y parsimoniosa, él delicadamente deslizó su mano por debajo de mi ropa interior. Arquee la espalda al sentir su tacto, el se río y me besó, cuando por fin pude desprenderme de esos labios me enterré en su cuello, mi acompañante gimió por lo bajo.
Dimos un giro sobre la cama cuando notó que yo estaba por enloquecer del placer y me deshice de su ropa interior, cuando por fin tuve su miembro en mi poder lo masturbé hasta que sus ojitos se achicaron, dándome a entender que ya no daba más. En ese momento en un movimiento rápido me puse sobre él haciendo que me penetrara, él amaba que yo estuviese encima, así que tomé yo las riendas en el asuntó y me moví primero de manera lenta y desesperante, hasta que él posó sus manos en mis caderas haciendo que me moviera de manera más ligera y rápida.
Cuando ambos nos dimos cuenta que todo estaba por terminar, salí de encima de él y comencé a lamer su miembro hasta que por fin todo terminó.
-Me enamoras cada día más-Dijo mientras me tomaba por el rostro y me besaba-Debo irme a trabajar, te amo.
-Me voy a pasar todo el día pensando en tu regalo-Dije estirada en la cama.
-No, yo solo puedo pensar en ti todo el día-Dijo bromeando, tomó su ropa y se marchó al baño. Un rato más tarde se fue a trabajar.
Esa fue la última vez que lo vi con vida, esos fueron sus últimos besos, caricias, palabras, miradas, sonrisas… Sus últimos pensamientos estando conmigo.

Volví a abrir los ojos, ya casi no veía nada, las velas estaban casi consumidas en su totalidad y las lágrimas borroneaban la poca visibilidad que podía llegar a tener. De repente, oí un ruido en la sala, y Pericles, nuestro (mí) gato entró corriendo.
Salí de la bañadera, y me envolví en una toalla sin hacer mucho ruido, asomé la cabeza, no había nada, simplemente estaba el living, alumbrado por el gran árbol que habíamos armado juntos esa tarde del ocho de Diciembre cuando volvió a casa por la tarde.
Fui con cuidado hasta el living, el fuego de la pequeña chimenea casi se había extinguido al igual que las vela del baño y una ráfaga polar recorrió mi cuerpo semidesnudo. La ventana del balcón estaba abierta de par en par.
Suspiré, seguramente había sido Pericles queriendo salir al balcón o algo así. Fui hasta las ventanas y las cerré, al hacerlo, una nota estaba pegada en el vidrio de la misma…

“Isabella:
                Sé que estás triste, por favor, no llores más, sabes cuanto odio ver esos hermosos ojos nublados por las lágrimas, deja de buscar culpable, nadie tuvo la culpa, era simplemente mi momento de partir. Sé que te prometí muchas cosas, que quizás pienses que nuestros sueños se han roto, pero no, tú puedes hacerlos sin mí, yo simplemente era un participante más, pero esos sueños pueden lograrse igual.
Quiero que sepas que en donde estoy, voy a estar cuidándote, todo está bien ahora, ya no hay nada más que hacer, simplemente espero verte feliz nuevamente, no me extrañes, porque siempre estoy a tu lado, aunque tú no puedas verme yo si, y quiero que sepas que cada noche me siento a tu lado y te veo soñar, jamás dejes de hacerlo.
Te voy a esperar el tiempo que sea necesario, no te apresures.
Te amo, por siempre tu amado: Ashley.”

Un escalofrío recorrió mi espina dorsal, nuevamente lágrimas brotaron de mis ojos ya casi secos de tanto llorar. Giré mi vista para ver el árbol, y me percaté de que justo al lado del regalo que yo había conseguido para Ashley, había una pequeña cajita envuelta en papel de regalo rojo brillante. Me arrodillé debajo del árbol y tomé la pequeña cajita, con cuidado la desenvolví… No podía ser… Abrí la cajita con los dedos temblorosos y dentro de la misma había un brillante anillo dorado, con una pequeña notita que decía “Cásate conmigo” sollocé, saqué el anillo de su empaque y me lo puse en el dedo anular de la mano izquierda.
-Acepto-Dije en un susurro. Justo en ese instante, en el reloj dieron la doce, y los vecinos gritaron “FELIZ NAVIDAD”. Mi milagro navideño se había cumplido, ahora lo podía sentir junto a mí.

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Ya sé que es súper deprimente, se me ocurrió escuchando la banda sonora de Amelie, por eso el título, no tiene mucho que ver la época del año en la que está situada la historia pero bueno.
Espero que les guste :)

martes, 11 de diciembre de 2012

One-shot Unsaid things (Ashley Purdy-Andy Biersack)


La noche anterior había sido un desastre, no solo me había emborrachado junto a Valeria hasta perder el completo control de nuestros actos y ni saber cuáles eran nuestros nombres, sino que también antes de hacer eso, me había peleado con Ashley, había sido una pelea idiota, se había enojado porque yo no le había respondido unas llamadas, pero él debía entender que yo aparte de ser su novia tenía una vida, y una empresa que llevar adelante, debía darme mi espacio, tenía un trabajo, una vida, era una persona independiente. En fin, luego de la gran pelea con mi novio salí a festejar que mi amiga Valeria me había venido a visitar y salimos  un pub conocido de por ahí. Fue tal la borrachera que nos agarramos que los hombres de seguridad no quisieron darme las llaves de mi auto, así que luego de protestar, caerme en la acera y quedar sentada en el cordón de la calle como una niña caprichosa, terminé llamando al primero que apareció en mi agenda, que fue Andy… Luego, todo se me fue a negro, no recuerdo nada más.
La luz de la mañana que entraba por la ventana me despertó, o quizás fue el dolor de cabeza, no lo sé bien.
Estiré mis brazos entre las sábanas, sentí que alguien me acompañaba… Abrí lentamente los ojos con una sonrisa en la boca mientras me acercaba a esa persona…
-¿Q-qué haces?-Dijo una voz masculina bastante ronca, se notaba que recién se levantaba.
-¡ANDY!-Abrí los ojos al tope y salté de la cama, casi caigo al piso del movimiento tan abrupto que hice, pero Andy me sostuvo por las muñecas- ¿Qué rayos?
Me levanté inmediatamente, yo pensaba que había dormido con Ashley, pero no. Estaba en ropa interior acostada en mi cama, con el mejor amigo de mi novio al lado… ¿QUÉ ES LO QUE HABÍA HECHO?
-Tranquila, no pasó nada-Dijo cuando vio mi reacción-Solamente me pediste que me quede contigo porque te daban miedo los truenos…
-Oh, por Dios-Me llevé una mano a la frente y la otra la posé en mi cintura, estaba completamente impresionada y asustada… ¿Y qué tal si Ashley llegaba y…? El timbre sonó.-MALDITA SEA, TODO EL MUNDO.
-¿Vas a abrir o quieres que vaya yo?-Dijo Andy mientras se incorporaba de la cama, él también estaba en ropa interior.
-NO, no, iré yo… Vístete por el amor de todos los santos-Salí de la habitación apurada y en el medio del pasillo retrocedí y entré a mi habitación nuevamente, no podía abrir la puerta en ropa interior…
-¿Te molesta si me ducho?-Andy estaba por la habitación recogiendo sus prendas.
-Haz como quieras-Dije con indiferencia mientras agarraba una camiseta que Ashley se había olvidado tirada en mi habitación, por suerte me llevaba mínimo dos cabezas y la remera cubría todo.
Salí como una flecha de mi habitación y busqué las llaves para abrir la puerta, el timbre seguía sonando con impaciencia.
-¡YA VOY!-Grité cuando por fin encontré las condenadas llaves y las introduje en el cerrojo de la puerta.
-Pensé que no querías abrirme-¡BINGO! Cartón lleno,  sí, yo y mi gran bocota… Ashley estaba parado frente a mí con dos cafés venti de Starbucks y un paquete de madera-Traje el desayuno, ¿podemos hablar?
-E-este…-Miré hacia el pasillo que llevaba a las habitaciones y vi cómo Andy cerraba la puerta del baño.-Sí, claro, pasa-Me hice a una lado para dejarlo pasar.
-¿Se iban a algún lado con Valeria?-Preguntó mientras dejaba las cosas en la mesita de café del living.
-¿Por qué lo dices?-Parecía un chiste, yo llevaba el pelo todo enmarañado y una camiseta de él… Sí, seguro que saldría a desfilar por ahí.-No vamos a ningún lado…
-Ah…-Se quedó callado unos momentos observándome, hizo una media sonrisa y se acercó a mí agarrándome por la cintura y luego bajando hasta posar sus manos en mi trasero, su lugar favorito-No lo sé, quizás porque está la ducha prendida y… ¿Te estabas por bañar?
-N-no, claro que no, está Vale bañándose…-Traté de decirlo con naturalidad y pasé mis manos por su cuello.
-Oh, pensé que íbamos a reconciliarnos en la ducha… Pero el sillón también es cómodo-Me levantó como un bebé, yo enredé mis piernas en sus caderas y lo besé bruscamente, él me devolvió el beso con la misma brusquedad… Y de repente me di cuenta que no podía tener sexo con mi novio sabiendo que su mejor amigo estaba en la ducha y mi amiga en la habitación de huéspedes durmiendo después de una noche salvaje.
-Ash…-Dije conteniendo el aliento mientras él recorría mi cuello-Ya, basta-Lo alejé un poco.
-¿Qué? ¿Sigues enojada?-Se alejó por completo de mí y se sentó lo más lejos que el sillón le permitía.
-No, no es eso-Fui gateando hasta donde estaba y me senté en sus piernas-Es que debo ir a trabajar y aparte… Vale… Vale está en la ducha, no podemos hacer… la reconciliación aquí.
-Oh-Se rascó la nuca-Pero ya no estás enojada… ¿verdad?
-No, claro que no-Le di un pequeño beso en los labios-¿Quieres acompañarme al trabajo? debo ir solo hasta el mediodía, después podemos ir a almorzar y tendremos nuestra reconciliación, lo prometo.
-Mmm… De acuerdo-Me besó mordiéndome los labios-Pero antes hay que desayunar.
-Desayunamos en el auto-Dije rápido cuando oí que el ruido de la ducha de extinguió-Voy a cambiarme y vamos, toma, espérame en el auto si quieres-Le di las llaves de mi auto y salí corriendo a mi pieza.
-Pero, Euge…-Escuché que la puerta del baño se abría y que Ashley venía detrás de mí.
-Por favor, espérame abajo-Hice un pucherito llevándolo hasta la puerta del apartamento, no tardaré nada-Abrí al puerta, lo empujé al pasillo y cerré.
-¿Quién era?-Dijo Andy mientras venía desde mi habitación con una toalla en las manos.
-Ashley-Dije mientras salía corriendo a mi habitación y cerraba la puerta. Agarré lo primero que encontré, unos shorts abombados, una camisa blanca, unas zapatillas converse negras y tomé mi bolso.
-¿Se dio cuenta?-Volvió a preguntarme Andy cuando abrí la puerta y salí corriendo en busca de mi billetera y el móvil.
-No, pero antes de irte, asegúrate de que nosotros ya no estemos aquí-Dije mientras abría la puerta-Luego hablaremos de esto-Y cerré.
En resumidas, solo había sido una pelea estúpida (así lo calificó Ashley) pero yo me quedaría siempre con la duda de si con Andy había pasado algo o no, porque la verdad que el tema incomodaba y nunca más lo volvimos a hablar…


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Les dejo este one-shot, por ahí no se entienda mucho o parezca medio aburrido, en realidad es una capítulo de un fic que escribí yo y jama´s publiqué, lo encontré, le hice un par de correcciones y decidí subirlo, es una idea cómica para que no sea siempre lo mismo.
Saludos y gracias por leer.

lunes, 10 de diciembre de 2012

One-shot: mOBSCENE (Marilyn Manson)


Las luces se apagaron, el director gritó “corte” y todos salieron disparados como hormigas bajo la lluvia hacia distintos lugares del set. Cuando caí en la cuenta de que me hallaba en el medio del lugar buscándolo con la mirada pude ver cómo se deslizaba con su traje rojo hacia los camerines.
Suspiré, fui con paso cansado hacia el camerin de las bailarinas, tomé mi bolso y en vez de sacarme el traje color verde musgo me coloqué mi sobretodo negro, que me llegaba un poco más arriba de la rodilla y salí de allí…. Sí, debía devolver ese traje a los vesturístas, pero lo devolvería mañana, hoy estaba con gana de largarme de allí. Empujé hacia fuera la puerta del detrás de escena del lugar y salí a la fría calle de esa asquerosa ciudad que tanto tenía para ofrecerme en las calles, la iluminación de ese lugar era escasa, podríamos decir que daba miedo, pero a comparación de lugares por los que yo había caminado, este me parecía más iluminado que un estadio de baseball. Jamás me había dado miedo el ir sola por las calles, mucho menos con poca ropa, nadie se atrevía a cercarse a mí, todos me huían, nadie quiere juntarse con alguien que vive vendiendo su cuerpo.
Oí el ruido de un auto a mis espaldas, yo seguí caminando de manera indiferente con mis tacones de quince centímetros por las aceras ratos sin prestarle atención a nada, el auto se puso a mi altura y me siguió un par de pasos más hasta que por fin vi como los vidrios negros descendían y su cara se iluminaba a medias.
-¿A dónde vas hoy?-Preguntó frenando del todo el auto.
-No sé todavía-Dije mientras suspiraba, el aliento salió congelado.
-Creo que lo que llevas puesto no te pertenece-Dijo al ver que llevaba el traje verde.
-Lo tomé prestado hasta mañana-Dije frenando y acercándome hacía el auto. Apoyé una de mis manos en el mismo y me agaché para verlo de más cerca, era tan sexy.
-Mis vesturístas no van a estar muy felices si lo ensucias-En ese momento me percaté de que estaba fumando, una nube de humo de cigarrillo salió al exterior golpeándome en la cara.
-Da igual, mañana me pagan y me largo-Dije mientras estiraba el brazo en ademán a que me convidara una pitada de su cigarrillo, este entendió el mensaje y me lo entregó.
-Te vas a congelar en la calle hoy…-Exhalé el humo y me reí.
-Solo hasta que alguien decida cobijarme-Le entregué el cigarrillo y me alejé del auto.
-No te vayas… Ven a dar una vuelta conmigo-Destrabó el seguro de las puertas y se acomodó en el asiento del piloto. No podía negarme, quería hacerlo.
Subí al asiento del copiloto y cerré la puerta, en seguida mi acompañante levantó el vidrio negro y se quedó quieto por unos segundos.
-¿Iremos al de siempre?-Dije al sentir como su mano se posaba en mi muslo y comenzaba a ascender.
-No, los paparazzis se dieron cuenta, iremos a otro-Su mano rozó mi ropa interior rojo punzón. Luego quitó su mano de allí y emprendió viaje hacia un nuevo lugar.
No hacía falta registrarse en recepción, él siempre arreglaba todo antes, porque sabía positivamente que yo aceptaría ir con él. Al entrar al cuarto tiré mi bolso a un costado y me quité el sobretodo, él se quedó parado mirando qué es lo que yo me disponía hacer…
-¿A qué jugaremos hoy?-Pregunté de repente, girándome ya con media camisa desabrochada.
-Aguarda-Se acercó a mí y me abrocho los botones.
-¿Qué es lo que haces?-Dije incrédula.
-Hoy no jugaremos a nada, hoy serás quien eres…-Contestó cuando por fin terminó de arreglar mi camisa. Posó sus manos sobre mi trasero y me besó profundamente, casi me deja sin aire al hacer eso-Hoy serás la puta que sabes que eres.
-Si eso deseas-Lo tomé por el cuello y lo arrastré junto  mí a la cama mientras lo seguía besando.
Me senté en la cama mientras hacía que él se quedara parado y despacio desabroché su cinturón y abrí sus pantalones, no hacía falta ser adivino para saber con lo que me encontraría, podía asegurar que su erección venia desde que salió a buscar el auto para recogerme.
-Eres tan…-Bajé su ropa interior y acaricié su miembro, lo miré a los ojos-Eres tan obscena-Dijo finalmente y yo sonreí. Pasé mi lengua por todo su miembro antes de metérmelo a la boca y saborearlo, Brian tomó mi cabeza por la parte de atrás y comenzó a empujar rápidamente, de tan bruscos que hizo los movimientos terminéa tragantándome, generando que mis ojos se llenen de lágrimas.-Amo el ruido que haces cuando te atragantas-Dijo entre jadeos. Seguí lamiendo su miembro hasta que por fin pude lograr que me soltara y comenzar con lo realmente bueno. Hice que se recostara en la cama y yo pasé una pierna a cada lado de su cadera, comencé a quitarme la ropa de manera lenta y sensual, cuando por fin quedé sin sostén, Brian llevó sus manos a mis pechos y los masajeó, debía admitir que era todo un experto en el tema, sabía lo que hacía y cómo hacerlo. Cuando me estaba por sacar la parte de abajo del traje mi acompañante hizo un brusco giro haciendo que yo quedara debajo de él, sonrió con desesperación y comenzó a bajarme la pollera, cuando por fin me la quitó la revoleó por allí y me bajó la parte de abajo de mi ropa interior, abrió mis piernas y aguardó unos instantes antes de recorrerme con sus dedos y su lengua, al principio solo hice unos cuantos resoplidos, pero a medida que las caricias se intensificaban mis jadeos eran más fuertes.
-Oh, Brian, por favor, ya hazlo…-Dije mientras lo agarraba por los brazos y arqueaba mi espalda.
Sonrió mientras me ponía de rodillas sobre las sábanas y agarraba mi cabello.
-Quiero que grites como jamás haz gritado con alguien teniendo sexo-Y de una metió todo su pene dentro de mí. Arqueé la espalda y grité poseída, jamás había hecho algo así, casi siempre él jugueteaba y hacía las cosas de forma suave porque sostenía que yo era su doncella de las sábanas y no quería lastimarme, pero hoy era muy diferente.
Sus embestidas eran fuertes y seguidas, hasta que en un momento determinado se hicieron más rápidas y desesperadas, me abrazó por la cintura y su boca recorrió mis hombros desnudos.
-Más fuerte-Le dije en un susurro y este obedeció. Mis manos sujetaban con fuerza las sábanas de la cama mientras el sudor recorría mi frente.
-Ya casi…-Dijo en un momento y retiró su miembro de mí-Vamos, abre la boca.
Me giré quedando acostada y el se arrodilló sobre mi mientras frotaba su pene-Y-ya… Ya ca-asi-Y cundo terminó de decir eso todo acabó.
Cuando por fin Brian acabó no quedamos en la cama por un rato, él me convidó un cigarrillo que yo acepté de buena gana y estuvimos en silencio hasta que su cigarrillo por fin se consumió. En cuanto esto ocurrió me levanté de la cama y fui por la habitación recogiendo mi ropa.
-¿Te vas tan rápido?-Dijo algo sorprendido, yo también me sorprendí, él sabía que el tiempo para mí era dinero.
-Siempre me voy cuando tu cigarrillo se apaga-Le recordé mientras me ponía mi ropa interior-¿Hay algún problema con eso…?-Me interrumpió.
-¿Sabes, Mandie?-Lo observé en silencio, él seguía completamente desnudo en la cama, sin ningún tipo de pudor-Quiero que lo nuestro sea algo más que solo sexo… Me gustaría que me veas como algo más que solo un cliente, sabes que yo no solo tengo sexo por conveniencia.
-¿A qué te refieres?-Me acerqué y me senté junto a él en la cama, este me tomó la cara y me besó.
-Que me atrae tu personalidad y no estoy contigo solo por sexo-Me alejé, esto no me gustaba nada-Me gustaría que estés conmigo y seas…
-No, no lo digas-Rogué mientras me ponía de pie.
-Quisiera que salgas conmigo, que seas mi acompañante, no mi prostituta-La piel se me puso de gallina.
-Brian, yo también te aprecio mucho y sabes que daría la vida por ti-Suspiré, no quería sonar dura-Aprecio haber conseguido el trabajo en tu video gracias a ti y que me tengas siempre en cuanta… Pero, ¿sabes? Desgraciadamente, vivimos en mundo muy diferentes, el amor a mí no me pagará la renta, y yo no puedo trabajar de nada más, no soy buena en nada.
-Eso es mentira, eres una excelente bailarina, eres hermosa, podrías ser modelo-Lo interrumpí.
-No puedo, entiende que soy lo que soy desde los diecisiete años, me encantaría aspirar a algo más, pero no puedo. No quiero arruinarte la carrera ni mucho menos jugar con tu corazón y luego lastimarte, no me lo perdonaría jamás.
-No vas a romperme el corazón-Se levantó de la cama y se me acercó.
-Brian, yo te amo, pero no estoy lista para tener una relación así-Bajé la mirada, mientras abrochaba los botones de mi camisa-He de irme, debo seguir recorriendo calles-Me terminé de vestir, agarré mi sobretodo, el bolso y extendí la mano para recibir mi dinero-Es mi trabajo, es lo que soy…
-Sufrir y ser una maldita puta obscena… ¿Eso eres?-Dijo algo enojado, soltó un fajo de billetes y me lo dio.
-Lo lamento, Brian-Posé una de mis manos sobre su  hombro-No creo que seamos compatibles más que en el sexo-Lo besé nuevamente en los labios y me fui de allí.
 Él mismo había escrito la canción pensando en nosotros, él me lo había dicho: Be obscene, baby, and not heard.


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Hola, volví después de mucho tiempo, pasaron muchas cosas por mi cabeza y es por eso que dejé de escribir, pero prometo que voy a terminar el fic que empecé de Ashley porque corresponde.
Hoy les dejo un pequeño one-shot que me inspiró hacer después de escuchar esta canción
 espero que les guste, si quieren dejen su comentario/sugerencia/queja abajo y no se olviden de poner qué les pareció n_n saludos. <3 nbsp="nbsp">

domingo, 18 de marzo de 2012

One-Shot: Mixed my medicine (Andley)


No recuerdo muy bien por qué llegué aquí, pero de todas formas estaba bien, porque no había otro lugar al que pudiera acudir.

Cada ruido, aparte de mi respiración, me parecía escucharlo el triple de alto de lo que normalmente se escuchaban, mis sentidos estaban alterados, cada célula de mi cuerpo convulsionaba y se retorcía a causa del frío que me generaba la gélida lluvia que caía sobre mí, aunque después de un rato la dejé de sentir ya que todo mi cuerpo se adormeció a falta de calor.
Llevaba mi destruida musculosa pegada a mi cuerpo y mi pelo goteaba contra el césped, definitivamente estaba bajo un gran diluvio.

Sentí pasos detrás de mí, quise pedir a gritos que me dejaran solo, pero la voz no me salía, me había olvidado cómo hablar. Mis cuerdas vocales se petrificaron y se pusieron tensas, haciendo que mi garganta se estremeciera y lágrimas saltaran de mis ojos ya de por si húmedos.

-Te vas a enfermar-Comentó con cierto desinterés una voz detrás de mí.

Giré mi cabeza para pedirle que me dejara solo, que ya estaba grande como para que me dijeran que hacer, que no era mi madre, que podía hacer lo que se me antojara como la victimaria que había generado todo esto había hecho conmigo, jugar para luego romperme el corazón.

-Ashley, te dije que no me siguieras-Tartamudeé, y al girar mi cabeza para dirigirle una mirada asesina, mi nariz rozó la hebilla de su cinturón. Dejé de respirar unos segundos.

-Te fuiste para la parte en la que te avisé que no te haría caso-Se quitó la chaqueta de cuero que llevaba encima y la apoyó sobre mis hombros.

Volví mi cara hacia el frente y fijé mi vista en un punto perdido en la cortina de agua que caía sobre nuestras cabezas, otra vez lo ruidos volvían a aturdirme.

-Déjame solo-Rogué desesperado. Estaba saturado, no quería ver a nadie, quería estar solo, hundirme en mis pensamientos y de paso ahogarme en la melancolía que mis venas transportaban a través de mi cuerpo.

-No- Contestó de manera ruda y sentenciando que era su última palabra, como odiaba a ese endemoniado caprichoso que a cada minuto que pasaba se me hacía más y más… sexy.

Suspiré con exasperación y apreté mis puños con fuerza. La lluvia repiqueteaba sobre mi cabeza haciendo que me doliera, mi sensibilidad se iba intensificando a cada minuto que pasaba sentado en ese banco de una plaza que desconocía completamente.

Ashley aguardó unos minutos antes de tomar las riendas en el asunto y rodearme con sus brazos, mi corazón dio un vuelco y sin pensarlo, apoyé mi cabeza sobre su hombro y suspiré. A pesar de tener todos los sentidos alterados, mi olfato seguía reconociendo con lujo de detalle la encantadora fragancia que él usaba y siempre aplicaba en su cuello, pecho y muñecas.

-Estás frío como un cadáver-Mencionó al sentir mi frío mejilla en su cuello.

-Ojalá fuese un cadáver-Solté exageradamente y cerré los ojos, un patético sollozo rugió en mi pecho e inmediatamente Ashley me apretó más contra él.

-Ya va a pasar, cariño…-Soltó tratando de consolarme de alguna manera, pasé por alto cómo me había llamado y me pegué aún más a él.

Nos quedamos allí quietos como dos estatuas, mis dedos de las manos comenzaban a doler de lo fríos que estaban y mi cara también ya no podía gesticular absolutamente nada, simplemente se había quedado congelada en aquella mueca dolorosa, de mis ojos salían lágrimas que se mezclaban con la lluvia y mi boca no la sentía, no sentía mis labios, no podía modular correctamente nada.

-Vamos a casa, Andy-Ashley se paró y a la fuerza hizo que yo también me pusiera de pie. Quedando frente a frente-Vamos-Su aliento chocó contra mis mejillas, mi corazón se aceleró.

Era un llanto constante, de vez en cuando aumentaba, o a veces disminuía un poco, pero siempre estaba ahí, mis ojos no frenaban la caía de las lágrimas, siempre estaban húmedos.

Ashley condujo con cuidado hasta su casa.

-Quiero volver a mi casa mejor-Dije poniendo resistencia a bajarme del auto.

-Déjame que te preste algo de ropa seca y luego te llevo hasta tu casa-Se bajó del auto y yo tuve que imitarlo e ir tras él.

Cuando por fin estuvimos bajo techo, me sequé la cara con mis manos y traté de respirar tratando de no agitarme.

-Tranquilízate, por favor-Ashley me tomó la cara entre sus manos y me miró fijo a los ojos-Andy, ya pasará, juro que jamás volverá a pasarte nada de esto, lo juro, yo impediré que te lastimen otra vez.

-No mientas-Dije de forma ahogada y comencé a llorar otra vez, estaba destrozado.

-No te miento, en serio-Ashley bajó la voz y se acercó aún más a mi rostro.

Mientras yo seguía llorando y mis entrañas se morían en mi interior, algo más me estaba pasando, mi corazón se aceleraba, mi cuerpo reaccionaba de manera extraña. Mi respiración se entrecortaba cada vez que Ash se acercaba un poco más hacia mí rostro, cerré mis ojos y esperé.

-Nadie te volverá a lastimar-Dijo Ashley entre susurros antes de hacer lo que yo ya tenía predicho que haría, sus suaves labios chocaron contra los míos, y ahí fue cuando la electricidad se expandió por todo mi cuerpo haciendo que ambos perdiéramos el control.

Tomé a Ashley por la remera acercándolo aún más hacia mí, quería sentir su cuerpo pegado al mío. La lengua de Ashley recorrió todo mi paladar, eso generó que mi excitación incrementara aun más y más en mí.

Poco a poco Ashley me fue llevando entre triazos a su habitación, cerró de una patada la puerta y me empujó violentamente a la cama. Inmediatamente yo mismo me quité la chaqueta y la musculosa que seguían húmedas y me lo quedé mirando, él desabrochó su cinturón, se quitó los pantalones y la remera, quedado únicamente con sus ajustados boxers negros que me dejaban ver el contorno de su erección.

Me senté en la cama e inmediatamente él se acercó, se arrodilló entre mis piernas y toó mi rostro para besarme otra vez. Esta vez fui yo quien se adentro con la lengua en su boca y le tocó lo más profundo de su paladar, él dejó escapar un gemido en señal de que eso le había agradado y llevó sus manos a mi pantalón. Con mi ayuda logró quitármelo y al fin los dos quedamos únicamente en ropa interior. Sin dejar pasar ni un segundo más bajé sus boxers y me llevé su pene a mi boca, no podía aguantar más, necesitaba saborear tal cosa. Ash tomó mi nuca y comenzó a empujar mi cabeza, eso hacía que por momentos yo me quedara quiero y él regulara la velocidad con la que él quería que yo moviera mi boca por su miembro, a veces yo volvía a toar el control y me lo quitaba de la boca para frotarlo por un largo rato y volvérmelo a poner en la boca, era una adicción aquella cosa.

En determinado momento Ashley hizo que me detuviera y se quitó de encima mío, hizo que yo me arrodillara en la cama, me quitó la ropa interior y me puso en posición de perro sobre las sábanas.

-Avísame si duele mucho, ¿de acuerdo?-Asentí. Era lógico que fuera a dolerme, es decir, nunca tuve relaciones homosexuales, era mi primera vez.

De a poco y con paciencia Ashley fue introduciendo uno de sus dedos por mi trasero, al principio los reflejos le impidieron llegar lejos, pero con paciencia y un poco de dolor logró meterlo. Fue así hasta que logró meter tres dedos enteros, yo temblaba ya del dolor, pero lo aguantaba, de cierta forma también me gusta y me daba placer.

-Ahora sí-Dijo y agarró firmemente mis caderas, se acomodó detrás de mí y de a poco fue introduciendo su pene dentro mío.

-¡ASHLEY, ME DUELE!-Grité sin pensarlo, no me esperaba tal dolor.

-Relájate, cariño-Dijo él mientras se movía lentamente para no herirme. Yo gemía y pegaba gritos agónicos mientras él intentaba llegar cada vez más dentro de mí.

-Ash, por Dios, detente, me duele mucho-Rogué en un momento. Ashley retiró su pene y yo respiré, pero eso no duró por mucho, Ash volvió a introducirse dentro de mí, esta vez el dolor no era tan malo.

-¿Está mejor?-Dijo mientras lo metía y lo sacaba rápidamente, eso estaba mucho mejor, ahora si lo estaba disfrutando, ahora si quería que llegara lejos.

Ashley siguió haciendo ese movimiento por un largo rato hasta que sin avisarme y de manera brusca las embestidas se volvieron más violentas y comenzó a doler nuevamente.

-Rayos, Andy, eres un maldito estrecho-Se quejó Ashley mientras me daba más y más fuerte.

De un momento para el otro, Ashley introdujo por completo su pene en mí haciendo que yo pegara un alarido que era productor del dolor mezclado por el placer, pude sentir como él acababa en ese mismísimo instante.

Caímos los dos rendidos entre las sábanas, nuestras respiraciones estaban agitadas y nuestros corazón galopaban incontrolables.

-Ahora si te puedo dar la ropa para que te vayas a casa-Dijo Ashley con una sonrisa en su rostro.

-No, prefiero quedarme aquí esta noche-Dije mientras me acercaba a él y me acurrucaba a su lado. Mis ojos ya no goteaban más, y mi corazón volvía a tomar forma, Ashley era la medicina de mis días malos.

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Desde fines del año pasado que tengo este one shot sin terminar, hoy decidí que tenía que terminarlo porque estaba segura que les iba a gustar, disfruten :)

sábado, 17 de marzo de 2012

Black Veil Brides: "Someone like you" ~capítulo 9~ (Fan Fiction)


-… Según lo que me contó ella, lo conoció a los quince años-Sammi parecía estar relatando una historia de terror, aunque… La escena realmente fue digna de tal-Era perfecto, alto, de ojos celestes como el cristal… Era todo un príncipe azul para una chica de tal edad-Yo me ríe, que idiota sonaban tales palabras.

-¿Era más apuesto que yo?-Preguntó Ash algo ofendido, pobre, estábamos hiriendo su ego.

-Sí, realmente según lo que me dijo, él era todo un rocker boy.-Me reí, otra cosa absurda de la cual en ese momento de borrachera no podía arrepentirme de haber dicho.-Con él tuvo su primera vez…-Todos se quedaron callados, estaban absortos oyendo sobre le inútil que me había roto el corazón, nada de grandioso, ya verán. Lo que tenía de guapo no lo tenía en su alma, su alma para mí era negra, tan negra y malvada como para jugar con la de una niña pequeña que tan solo buscaba aceptación y cariño, alguien que todos los días le mandara un mensaje tratando de saber si todavía seguía viva y no había intentado suicidarse. Realmente, esa etapa de mi vida no fue la mejor. A mis quince años, una semana antes, mi padre había muerto de un ataque al corazón, eso hizo que mi madre se vuelva loca de dolor, el día de mi cumpleaños se la llevaron a un internado psiquiátrico y me dejaron a cargo de la hermana de mi padre, quien también estaba muy dolorida por la perdida de mi padre. Él había sido un tipo de lo mejor, siempre estaba de buen humor, siempre sonreía, nunca decía que no a nada, me daba todo lo que podía y más, estoy segura que si con mi madre le pedíamos que nos bajase la luna y una docena de estrellas, él no hubiese bajado todo el universo, nos amaba y nosotras a él.

En fin, mi pseudo tía estaba tan enfadada por la perdida que se la había agarrado conmigo y mientras quedé bajo su custodia (hasta los dieciocho, porque mi madre en el transcurso de su internación se había logrado suicidar tomando calmantes y metiéndose en la bañadera llena) las comidas eran racionadas por semana, es decir, no comía. Tampoco me compraba ropa, o me daba dinero para ir con mis amigas al shopping a pasear, no iba a fiestas, no era aceptada en ningún grupo porque me consideraban la chica anoréxica que no tenía padres y solo quería llamar la tención para ser popular y respetada porque su madre estaba loca. A veces las personas suelen ser crueles sin razón, y créanme que no es nada agradable ser encasillada en ese lugar cuando lo que quieres es todo lo contrario, jamás me gustó sobresaltar, y al estar tan flaca lo hacía, también porque no sé como todos conocía mi historia, todos creían que y estaba orgullosa de ser eso que era, pero no. Yo solo quería recuperar a mi padre y a mi madre y largarme de ahí, quería ser alguien normal, conseguir algo de cariño de parte de los demás, un abrazo en esas noches tenebrosas que te inspiran soledad, o en esos momentos en los que mis costillas dolían de lo flaca que estaba… Quería amor, un alma que me sacara de esa pesadilla eterna que debía padecer día a día…

-¡BROOKLYN!-La cabeza me daba vueltas, no reconocía las caras que se me amontonaban a mí alrededor.

-Córranse, déjenla respirar-Estaba segura de que alguien me sostenía la cabeza, porque sentía que me flotaba.

-¡LLAMEN A LA AMBULANCIA, POR FAVOR!-Veía bultos moverse para un lado y al otro, no podía enfocar la vista en ningún punto fijo porque eso hacía que la cabeza me girara más y más rápido.

-¿Broo?-Una voz masculina me hablaba desde cerca-Oye, no te duermas, ¿me oyes? NO DUERMAS, BROOKLYN-Me sacudieron. Mis labios (creo) que hicieron una mueca que intentaba ser el penoso dibujo de una sonrisa.

-¿Papá?-Dije confundida y tomé la mano de alguien apoyándola contra mi mejilla fría como el mármol-No, papá, no me iré.

-¿Qué?-Los parpados me pesaban cada vez más y más-Broo, por favor, reacciona.

Seguí sonriendo, no entendía que ocurría, solo quería dormir, así que cerré mis ojos y aunque me sacudían y me gritaban algo que ya no podía entender me deje estar y seguí mi instinto, me quedé dormida.
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Hola, acá está el capítulo que corresponde a este Sábado. Perdón por la demora, es que salí y recién llegué, aparte tengo problemas con internet y ñlañalka bueno, en fin, la cosa se va poniendo interesante, eh.
Gracias a las divinas queme mandaron mensajitos a mis ask, me hicieron re re bien, sobretodo hoy que no fue un día muy bueno para mí, en realidad esta semana es un caos así que bueno, gracias, las adoro <3 si alguien quiere habalrme a mi ask es
http://ask.fm/Chikanorexica contesto todo, lo abro todos los días, no hace falta que sean preguntas, pueden escribir cualquier cosita que quieran decirme.
Gracias por leer, lo repito hoy y hasta el día que se acabe esta historia, me hacen MUY bien.

No se olviden de poner si les gsutó o no, y si querés recomendame, Ashley no se enoja (?) JAJAJJA

viernes, 16 de marzo de 2012

Black Veil Brides: "Someone like you" ~capítulo 8~ (Fan Fiction)


Giré mi cabeza y pude ver como Ashley se iba acercando a nuestra ubicación por el pasillo. Iba caminando y pavoneándose de una forma diría yo graciosa y casi sexy, pero más graciosa.

-Hola, Ash-Contestó Sammi por mí y lo saludó primero. Luego Ashley se giró para depositar un sonoro beso en mi mejilla izquierda.

Enseguida, sin prestar atención a mi caótica reacción ante su saludo, Ash nos tomó por un brazo a cada una y nos llevó hasta el fondo del pasillo, de allí, giró a la derecha, no estaba segura si era mi vista la que se estaba nublando o en realidad había humo, unos segundos después, cuando utilicé mi olfato me di cuenta que definitivamente era lo segundo. Se veía una neblina tóxica corretear por arriba de nuestras cabezas, y el olor a cigarrillo se te enroscaba en el pelo de manera malévola, casi como tirándonos de él.

Cuando por fin llegamos a donde estaban los demás, mis ojos ya habían comenzado a lagrimear a causa del humo.

-¿Estás bien?-Me susurró Sammi por lo bajo cuando Ash se adelantó para entrar en la habitación y nos dejó solas afuera.

-Sí, es solo el humo-Tosí un poco, ella también lo hizo.

-Sammi, entren-Se oyó como Jinxx nos llamaba al otro lado del umbral de la puerta.

Sammi entró primero, yo sequé mis lágrimas y entré después. Antes de hacer nada, Sammi abrió un poco una de las ventanas para poder aunque sea reconocer cuál era la cara de cada uno, era imposible ver a través de esa espesa neblina de nicotina, tabaco y brea.

-Hola, chicos-Dijo ella besando a cada uno de los cinco integrantes que estaban en la habitación. Yo me apresuré y comencé a saludar también.

-Broo, ellos son: Andy, Juliet, Jake y Chris-Me los presentó Andy uno por uno, a Jinxx ya lo conocía así que no hacía falta que me dijese quien era, simplemente lo saludé y él me sonrió en señal de reconocimiento… O quizás porque se acordaba lo penoso de mi imagen la noche anterior.

-Te mejoraste rápido de lo de anoche-Dijo Ashley al ver la sonrisa de Jinxx, mis mejillas se tiñeron de un rojo furioso.

-Brooklyn tiene práctica en el tema… Alcohol-Dijo Sammi, no sé si era impresión mía o que pero sentía que todos ya sabían que Ashley y yo había estado juntos… Un escalofrío me recorrió la espalda. Andy me miraba fijamente… Sus ojos destilaban algo así como… ¿rechazo?

-Es que dormí todo el día-Dije para defenderme, me sentía una alcohólica.

-Sí…-Ashley soltó eso de manera digamos algo irónica, le lancé mi peor mirada de odio.

Luego de que nosotras entramos a la habitación, el clima se había puesto un tanto tenso, esa noche fue una de las más raras de mi vida. No solo por el simple hecho de que todos damos por sentado que yo estaba demás en ese tipo de lugares, sino porque también Andy trataba de nunca dirigirse a mí directamente, ese día no había entendido el por qué, mucho tiempo después lo descubrí… Bah, mucho tiempo no, sino que esa noche más tarde, cuando el show ya había pasado y todos nos fuimos a una cervecería a seguir bebiendo. Conste que yo había pedido volver a mi apartamento, pero Sammi y Jinxx me arrastraron a una cantina de segunda a tomar cerveza de mala calidad...

-Y yo le dije a Brooklyn que era travesti, pero ella estaba tan ebria que ni me escuchó-Soltamos unas carcajadas exageradamente fuertes. Ya estábamos muy ebrios como para hablar con coherencia o guardar secretos.

-De todas formas la pasé bien, ¿de acuerdo?-Dije medio tentada y volvimos a reír. Sammi había comenzado a contar historias vividas en los distintos boliches a los que habíamos frecuentado en Los Ángeles.

-Sí, claro que si-Volvimos a reír, no teníamos control de nosotras mismas, quizás hasta si nos decían que me gato había muerto, con la cantidad de alcohol que teníamos en sangre nos hubiésemos reído hasta caer dormidas sobre el piso de la cantina.

Andy estaba a un costado mío, yo estaba entre él y Ashley, luego de Ashley venía Sammi y seguida a ella venía Jinxx, ellos no estaban tan ebrios como nosotras, pero aún así estaba lo suficientemente borrachos como para reírse de nuestras locuras.

-Ashley, Ashley. ¿Brooklyn te contó de su ex novio?-Golpeé el vaso contra la mesa.

-Ni se te ocurra, Sammi. A ese idiota lo he enterrado bien profundo, no queremos revivir el pasado-Nos quedamos calladas unos segundos analizando lo que acababa de decir y nos echamos a reír nuevamente-De acuerdo, pero cuéntale tú, yo quiero seguir bebiendo.

Sammi dejó el vaso, puso cara seria y allí fue cuando por fin la noche terminó y todo pasó tan, tan rápido que todavía me sorprende que recuerde cada detalle.
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¡Hola! ya sé, me van a querer matar D: ¡MIL DISCULPAS! tuve una parálisis en la imaginación y juro que tenia abierto el word para estar preparada en caso de tener algún ataque de inspiración, pero no llegó nada hasta hoy, así que hoy y mañana voy a estar subiendo para no atrasarme.
Gracias a los que están atentos para ver si subo capítulos, que leen las noticias del Fic y me siguen, en serio, gracias gracias gracias, son LOS MEJORES.

Me hice un ask, lo reviso todos los días, así que si quieren comentarme alguna cosita y no tienen ganas de hacerlo por acá pueden andarme sus cosas a http://ask.fm/Chikanorexica
No se olviden de poner si les gustó o no y de recomendarme, los amo. Nos leemos mañana.

jueves, 8 de marzo de 2012

Información sobre el Fan Fiction: Re-dirección.

¡Hola, lectores bellos! Muy bien, ya sé que me van a querer matar, pero vengo a avisar que a a partir de este Sábado el fic va a subirse los Sábados. Espero que entiendan que no siempre puedo ponerme a escribir ya sea porque empecé el colegio este Martes y tengo tarea o quizás ando muy cansada y mi cabeza no da más. Así que el Sábado subo capítulo y a partir de ahí siempre se subirán los fines de semana, así se me hace más cómodo a mí para poder escribir cosas potables y no porquerías, de la contrario sepan que los capítulos van a ser muy cortos y quizás no avancen en la historia, cosa que no quiero que pase.
Muchas gracias por leer, por la paciencia, por todos los votitos positivos que tuvo el último capítulo. ¡UN MONTÓN DE GENTE ME LEE! ¡MAMÁ, SOY UNA PERSONA MUY LEÍDA! (?)
En fin, gracias y nos leemos el Sábado, ¡mil disculpas!