martes, 23 de febrero de 2010

Phantom Rider: Prefacio


Seguidas veces me había visto el papel de la princesa encerrada en la torre, prisionera de un sueño eterno. Solo quedaba una cosa que podían hacer para reanimarme. Que mi príncipe azul besara mis tiesos labios adormilados.
Era la bella muchacha prisionera del sádico vampiro que anhelaba beber su sangre.
Claro que, todo eso eran metáforas para explicar mi estado emocional.
Estaba encerrada en mi propio cuerpo, en el siglo equivocado y en la vida mas superficial y vulgar que jamás se volvió a ver.
El príncipe pozo sus blandos, suaves y calidos labios sobre mis marmóreos labios. Una corriente eléctrica me hizo estremecer y sin pensarlo me refugie en los brazos de mi sagrado salvador.
Desde esa vez, nunca más volví a cuestionar nada y comencé un nuevo sueño maravillosos y colorido…

2 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. *cof cof*
    Beta-reader: http://siniego.blogspot.com/
    :)

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