domingo, 23 de enero de 2011

Por favor...


Deseo extirpar mi imaginación, dejar secar mis ilusiones y hacer que brote la cordura y lo poco de realismo que queda en mí.

Deseo gritar que ya pares, que me dejes en paz, no quiero más nada, déjenme sola. ¿Tanto cuesta un poco de intimidad?Mi corazón tartamudea con cada frase o foto cariñosa, con cada muestra de afecto siento que me pesa más y más… ¿Qué estaré haciendo mal para que nadie quiera entregarme su corazón?, si yo el mío ya lo entregué cientos de veces…

Nuevamente se anegan esas lágrimas amargas, esas que están teñidas de angustia, siempre se vuelve al mismo punto, es como caminar en círculos, como perseguir tu propia cola, como dar vueltas sobre un mismo eje, observando siempre la misma secuencia hasta que el mareo te gana y te dejas caer… Eso es lo que quiero, dejarme caer, pero, ¿y si jamás puedo volver?

Sólo dejáme sola, quiero llorar sin ser juzgada. Y si de todas formas querés consolarme, no digas nada, quedáte en silencio y escucha como rebotan mis lágrimas contra el piso… Sólo eso deseo.

viernes, 21 de enero de 2011

Por egoistas

Por egoístas, por sólo pensar en nuestros sentimientos, por no querer abrir los ojos. Por no ver más allá de nuestras largas pestañas, eso es lo que nos condujo a esto, a esta soledad, esta desolación.
Las personas cambian, pero, una vez que eliges que sean amigos tuyos, no importa cuanto cambien, siempre los vas a amar. No pienso pedir perdón, no tengo por qué disculparme, en todo caso, es tu turno, ahora vos tenés que autocriticar tu forma de ser y tus actitudes. No me interesa lo que pienses de mí, porque yo estoy segura que mi forma de ser es mucho mejor que la tuya.
Como ya te dije, de todas formas, gracias por todo. La pasé bien siendo amigos, es tiempo de que vos me pidas perdón y aceptes que sos tan igual a mí que no podés soportar ver en otros tus defectos.
Suerte, y ojalá que tus malas actitudes jamás te hagan quedar solo, aunque te lo mereces en cierta forma.

Lamento de plástico


Allí, como siempre, tiesa, seria, inmóvil, observada por todos y yo observando a todos. No les incómoda que no pestañee cuando los miro, o que jamás desvié mi mirada cuando nuestros ojos se cruzan.
Arrumbada en un rincón, codiciada por muchas, pero al alcance de pocas. A la eterna espera de conseguir un dueño, alguien que simplemente dé dinero por mí… Eternamente a la venta.
Para la frivolidad, y la superficialidad, soy perfecta… Piel blanca y lisa como la porcelana, pestañas peinadas y largas, mirada penetrante y ojos brillantes, labios perfectamente cincelados y con un toque de brillo, pelo perfectamente peinado y prolijo, vestido de época, limpio y planchado, zapatos de charol y un enorme moño decorando lo alto de mi cabeza… Soy la viva imagen de la perfección… Pero… ¿para que sirve ser bella si jamás lograré nada?
Hago resonar suspiros de las gargantas de las niñas, envidia y obsesión por parecerse de las adolescentes, y recuerdos de las ancianas… ¿ya sabes quién soy?, sí, una muñeca.

jueves, 6 de enero de 2011

Capitulo 10: A eso se lo llama destino (PhantomRider)

Aunque mi cuerpo se estaba entumecido, yo seguía afuera llorando.
-Emily-Helen estaba parada detrás de mi-Cariño, se te caerán los dedos si sigues aquí-Me tapó con una manta.
-Está bien -Seguí con la mirada clavada en el piso.
-No, no está bien -Se sentó a mi lado- Estás helada-Agarró mis congeladas manos.
-Estoy bien-Volví a repetir.
-Emily-Suspiró frustrada-¿Me dejas contarte algo?-Asentí- Gracias -Frotó mis manos para darme calor-A nosotras, las mujeres,-Comenzó-Desde que llegamos al mundo estamos condenadas a vivir bajo el control de los hombres-Hizo una pausa- Tú lo sabías, ¿verdad?-Preguntó.
-Si-Susurré.
-Bueno -Tomo aire, ahora miraba la luna con aire soñador- Pero ¿sabes?-Hizo otra pausa y giró la cabeza hacía mí otra vez- Si una cambia su punto de vista, pude verlo como un trabajo al que estamos destinadas, servir a los hombres -Hizo una pausa, no me había gustado la forma en la que dijo eso -Y sólo nosotras podríamos hacerlo, porque sin nosotras, la vida de un hombre estaría vacía…-Levanté la mirada para observarla.
-No entiendo-Negué algo mareada, ¿A dónde quería llegar?-¿Un trabajo?
-Bueno-Torció la boca -Si quieres llámalo pasatiempo -¿Me estaba diciendo que tomara como un pasatiempo el ser gobernada por un hombre?- Pero ese no es el punto -Agregó rápidamente -El punto es que, es nuestro destino… y Bill es un muchacho bastante guapo -Soltó una risilla.
¿De qué servía que fuese guapo si me maltrataría?
-Pero… No lo conozco –La mire preocupada- Y él tampoco a mí -Me estremecí- No sabemos nada el uno del otro.
-No, aún -Acarició mi mejilla- Pero tiene toda una vida para hacerlo.
-¿Y que pasa si él y yo no nos gustamos?-Alcé mis ojos, desafiándola.
-Emily -Su voz perdió toda la dulzura- Todos los matrimonios son arreglos entre padres -Me miró algo enojada, tenía razón. Todos -Nuestra vida misma esta arreglada desde que uno nace, ese es el destino y tú no puedes hacer nada para cambiarlo -Se paró bruscamente- Te estamos esperando para tomar el té. -Entro en la casa sin decir nada más. Si aprendía a asustar la mitad de bien que ella, no tendría nada que temerle a mi futuro marido.
Miré a los pobres caballos atados a los carruajes. Suspirando me puse torpemente de pie. Con las piernas duras como garrotes, logré llegar hasta la puerta principal y entré.
Bill estaba parado en el medio del Hall con la mirada inquieta y sus manos metidas en los bolsillos de su saco.

Amor mío...

Lógicamente, y por desgracia, todavía no sé quien serás. Quizás seas alto o bajo, gordo o flaco… No me interesa realmente eso, simplemente quiero saber cómo si sos como persona.
Quisiera que fueras charlatán pero a la vez que me escuches cuando te lo pida, o no, y que me hagas sentir única, la más especial de todas. Quiero que me regales sonrisas, y yo regalarte las mías, que hace rato tengo guardadas y quieren salir a la luz del día.
Una vez, alguien me dijo que lo bueno se hace esperar… Y así lo creo, cuando llegues, yo sé que no te vas a ir más, me vas a acompañar y yo a vos. No quiero los poemas, ni nada de eso, una salida sencilla algún lado sencillo o simplemente quedarnos en casa. Nada de cursilerías, ni romanticismos… Quiero ser tu amiga con privilegio.
Ojalá estés leyendo esta carta, ahí, muy lejos donde no te puedo ver todavía. Escondido entre las personas, esperando a que te necesite más de lo que te necesito ahora…
…Ni vampiros, ni príncipes. Sólo vos.

Valijas para el 2011

Otra vez al punto de partida, el tablero de reacomodó y los fichas fueron a parar a la “salida” que creí haber dejado atrás hace ya unos tres años…
Ese sentimiento de incomprensión, esos miles de oídos que son capaces de escucharte, pero no llegan a entenderte del todo. Esas risas que te hacen feliz en el momento de compañía, pero cuando te quedás sola parecen burlescas y llenas de melancolía. Esa persona que ansío conocer, esas personas que espero no perder, y esa gente que ya no está… Que caprichosa es la vida, y que segura es la muerte, está tan segura de ganar, que toda una vida de ventaja nos da…
Cosas que no confió a nadie, cosas que me calló por no herir y cosas que me silencio pro el simple hecho de saber que no van a entender. Último mes del año, y más sola que nunca… Pasé cosas malas, algunas peores que otras, conocí gente maravillosa y otras que preferiría no recordar, aunque siempre están ahí, deambulando a mi alrededor, mostrándome lo perfecta que pueden ser sus vidas llenas de mentiras. Estoy luchando por ser feliz con la verdad, aunque sé que, quizás, no lo voy a lograr, una vida feliz, es una vida basada en mentiras.
Sólo una mente abierta, o quizás alguien que no exista, podría terminar de entender mi manera de ver las cosas, los dolores que parecen desaparecer, pero vuelven a surgir en los momentos más duros. Ni el llanto me hace sentir bien esta vez.
Extraño a alguien, no estoy segura… Lloro por varios, pero en ninguno en especial. ¿Alguien explíqueme que pasa? ¿Por qué desde aquel día no volví a ser yo misma? Quiero volver al día anterior, antes de que todo cambiar, antes de entrar en este espiral… No se llama depresión, se llama confusión… Preguntas que voy a silenciar, y preguntas que olvidaré… Eso es todo lo que sé que me llevaré al 2011.