domingo, 15 de mayo de 2011

Casi a los quince, justo en el mes de Mayo.


De repente pasó ya casi un año, de repente eso que yo antes sentía al rojo vivo parece ser una cascarita…

Jamás me voy a olvidar de tus primeas palabras, de tu: “Te estaba buscando”… Nunca jamás nadie me dijo que me buscaba, es más, la mayoría preferiría perderme. Me hiciste sentir importante, casi tan importante como cuando uno cumple años y todos parecen quererte, aunque simplemente son caretas, disfraces para no quedar mal… Eso fuiste, un disfraz.

No pretendo hacerte responsable de mis infelices cuatro meses, en todo caso, yo prefería estar así. Estar sería, olvidarme de que me gusta reírme todos los días, de que me gusta sentir el aire entrar en mi garganta y recorrer mis pulmones para nuevamente liberarlo por la nariz y así formar un suspiro. Esas sonrisas que no puedo contener, porque me gusta ver como mis hoyuelos se forman a los bordes de mis labios dándome la impresión de que tengo la sonrisa de un gatito… El ser feliz y ver en las fotos mis ojos centellar, eso es lo que me gusta.

Quizás tenías razón, era mejor quedar como amigos, como compañeros… Como amigos… Amigos sádicos y sadomasoquistas que vivían para lastimarse el uno al otro… A veces pienso si yo sólo fui un juego, y por ser tan chiquita y caprichosa me terminé lastimando yo misma.

Igualmente, gracias por los cumplidos, por los mimos y las muestras de cariño. Gracias por haberme hecho creer una reina cuando bien ambos sabíamos que yo era un sapo del estanque. Gracias por haberme abierto los ojos y hacerme hecho madurar, por que sí, con vos aprendí a crecer y valorar otras cosas, no solo caras bonitas y sonrisas brillantes… Gracias.

En toda mi vida voy a poder olvidar lo que fuiste, un amor adolescente, un amor de principiantes, un amor que jamás se concreto, una salida que jamás salió, una película que jamás se miró.

Creo que ya es hora, después de un año de luto, con altos y bajos tengo que dejarte ir, tengo que poder decir con convicción “Ya no me importa más” tengo que dejarme ser.

Cuando una tiene quince años, cree saber todo, cree ser madura e inteligente. Pero no es así, una a los quince recién empieza a conocer a las personas, y algo mucho más importante, a una misma. Hubiese sido capaz d matar por vos, nadé contra la corriente durante un mes, peleando con mis amigos por que te quisieran tanto como yo. Siendo la equivocada, y teniendo ustedes razón, les pido perdón y un eterno agradecimiento por todas esa carilinas que me regalaron y las piernas que me prestaron para dejarme llevar, gracias.

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