lunes, 17 de diciembre de 2012

One-shot: Comptine d'un Autre Été (Ashley Purdy)


NOTA: Si querés podés escuchar esta canción mientras lees el one-shot.

Era un veinticuatro de Diciembre triste, uno que debía quedar para el olvido, pero todos sabían positivamente que iba a quedar marcado a fuego en mi memoria, todo lo que había ocurrido en esta última semana iba a marcar mi vida para siempre. Aún recuerdo sus últimas caricias, sus besos, el aliento cálido golpeando contra mi rostro, su perfume, su risa despreocupada, su todo.
Estaba recostada sobre la gélida y dura porcelana de la bañadera de nuestro (ahora solo mío) departamento, por la puerta abierta se escurría la música que solíamos escuchar juntos, todo estaba en penumbras, salvo por algunas de las velas y la luz que entraba por la ventana, le di una pitada a mi cigarrillo mientras dejaba que las lágrimas corrieran libres por mis mejillas enrojecidas.
Cerré los ojos mientras suspiraba apesumbrada, y allí fue cuando el recuerdo que me había estado taladrando la cabeza este último tiempo se vino a mi mente, era tan claro que hasta podía decir que lo estaba sintiendo realmente…

Era una mañana fría de Diciembre, como siempre, nos encontrábamos desayunando acurrucados en la cama mientras la buena música salía disparada de nuestro reproductor de música.
-Ya tengo tu regalo de navidad-Dijo mientras me besaba la mejilla y corría un mechón de pelo de mi rostro.
-¿Sí?-Dije entusiasmada-¿Y qué es?
-No voy a decírtelo, es sorpresa-Sonrió y me besó la frente, sabía que odiaba las sorpresas.
-Uhm-Suspiré-Yo aún no sé qué regalarte-Dije algo avergonzada, había estado pensando en hacerle un regalo original, algo que no tuviese aún.
-No necesito nada, mi regalo siempre vas a ser tú-Dijo tomándome de la mano.
-No, quiero darte algo-Dije mientras lo besaba en los labios de manera lenta.
-Ya tengo todo lo que quiero, no necesito nada más-Y dicho eso bajo el bretel del sostén y me besó el hombro.
Lo tomé por el cuello y lo acerqué a mí para poder besarlo de manera profunda y parsimoniosa, él delicadamente deslizó su mano por debajo de mi ropa interior. Arquee la espalda al sentir su tacto, el se río y me besó, cuando por fin pude desprenderme de esos labios me enterré en su cuello, mi acompañante gimió por lo bajo.
Dimos un giro sobre la cama cuando notó que yo estaba por enloquecer del placer y me deshice de su ropa interior, cuando por fin tuve su miembro en mi poder lo masturbé hasta que sus ojitos se achicaron, dándome a entender que ya no daba más. En ese momento en un movimiento rápido me puse sobre él haciendo que me penetrara, él amaba que yo estuviese encima, así que tomé yo las riendas en el asuntó y me moví primero de manera lenta y desesperante, hasta que él posó sus manos en mis caderas haciendo que me moviera de manera más ligera y rápida.
Cuando ambos nos dimos cuenta que todo estaba por terminar, salí de encima de él y comencé a lamer su miembro hasta que por fin todo terminó.
-Me enamoras cada día más-Dijo mientras me tomaba por el rostro y me besaba-Debo irme a trabajar, te amo.
-Me voy a pasar todo el día pensando en tu regalo-Dije estirada en la cama.
-No, yo solo puedo pensar en ti todo el día-Dijo bromeando, tomó su ropa y se marchó al baño. Un rato más tarde se fue a trabajar.
Esa fue la última vez que lo vi con vida, esos fueron sus últimos besos, caricias, palabras, miradas, sonrisas… Sus últimos pensamientos estando conmigo.

Volví a abrir los ojos, ya casi no veía nada, las velas estaban casi consumidas en su totalidad y las lágrimas borroneaban la poca visibilidad que podía llegar a tener. De repente, oí un ruido en la sala, y Pericles, nuestro (mí) gato entró corriendo.
Salí de la bañadera, y me envolví en una toalla sin hacer mucho ruido, asomé la cabeza, no había nada, simplemente estaba el living, alumbrado por el gran árbol que habíamos armado juntos esa tarde del ocho de Diciembre cuando volvió a casa por la tarde.
Fui con cuidado hasta el living, el fuego de la pequeña chimenea casi se había extinguido al igual que las vela del baño y una ráfaga polar recorrió mi cuerpo semidesnudo. La ventana del balcón estaba abierta de par en par.
Suspiré, seguramente había sido Pericles queriendo salir al balcón o algo así. Fui hasta las ventanas y las cerré, al hacerlo, una nota estaba pegada en el vidrio de la misma…

“Isabella:
                Sé que estás triste, por favor, no llores más, sabes cuanto odio ver esos hermosos ojos nublados por las lágrimas, deja de buscar culpable, nadie tuvo la culpa, era simplemente mi momento de partir. Sé que te prometí muchas cosas, que quizás pienses que nuestros sueños se han roto, pero no, tú puedes hacerlos sin mí, yo simplemente era un participante más, pero esos sueños pueden lograrse igual.
Quiero que sepas que en donde estoy, voy a estar cuidándote, todo está bien ahora, ya no hay nada más que hacer, simplemente espero verte feliz nuevamente, no me extrañes, porque siempre estoy a tu lado, aunque tú no puedas verme yo si, y quiero que sepas que cada noche me siento a tu lado y te veo soñar, jamás dejes de hacerlo.
Te voy a esperar el tiempo que sea necesario, no te apresures.
Te amo, por siempre tu amado: Ashley.”

Un escalofrío recorrió mi espina dorsal, nuevamente lágrimas brotaron de mis ojos ya casi secos de tanto llorar. Giré mi vista para ver el árbol, y me percaté de que justo al lado del regalo que yo había conseguido para Ashley, había una pequeña cajita envuelta en papel de regalo rojo brillante. Me arrodillé debajo del árbol y tomé la pequeña cajita, con cuidado la desenvolví… No podía ser… Abrí la cajita con los dedos temblorosos y dentro de la misma había un brillante anillo dorado, con una pequeña notita que decía “Cásate conmigo” sollocé, saqué el anillo de su empaque y me lo puse en el dedo anular de la mano izquierda.
-Acepto-Dije en un susurro. Justo en ese instante, en el reloj dieron la doce, y los vecinos gritaron “FELIZ NAVIDAD”. Mi milagro navideño se había cumplido, ahora lo podía sentir junto a mí.

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Ya sé que es súper deprimente, se me ocurrió escuchando la banda sonora de Amelie, por eso el título, no tiene mucho que ver la época del año en la que está situada la historia pero bueno.
Espero que les guste :)

martes, 11 de diciembre de 2012

One-shot Unsaid things (Ashley Purdy-Andy Biersack)


La noche anterior había sido un desastre, no solo me había emborrachado junto a Valeria hasta perder el completo control de nuestros actos y ni saber cuáles eran nuestros nombres, sino que también antes de hacer eso, me había peleado con Ashley, había sido una pelea idiota, se había enojado porque yo no le había respondido unas llamadas, pero él debía entender que yo aparte de ser su novia tenía una vida, y una empresa que llevar adelante, debía darme mi espacio, tenía un trabajo, una vida, era una persona independiente. En fin, luego de la gran pelea con mi novio salí a festejar que mi amiga Valeria me había venido a visitar y salimos  un pub conocido de por ahí. Fue tal la borrachera que nos agarramos que los hombres de seguridad no quisieron darme las llaves de mi auto, así que luego de protestar, caerme en la acera y quedar sentada en el cordón de la calle como una niña caprichosa, terminé llamando al primero que apareció en mi agenda, que fue Andy… Luego, todo se me fue a negro, no recuerdo nada más.
La luz de la mañana que entraba por la ventana me despertó, o quizás fue el dolor de cabeza, no lo sé bien.
Estiré mis brazos entre las sábanas, sentí que alguien me acompañaba… Abrí lentamente los ojos con una sonrisa en la boca mientras me acercaba a esa persona…
-¿Q-qué haces?-Dijo una voz masculina bastante ronca, se notaba que recién se levantaba.
-¡ANDY!-Abrí los ojos al tope y salté de la cama, casi caigo al piso del movimiento tan abrupto que hice, pero Andy me sostuvo por las muñecas- ¿Qué rayos?
Me levanté inmediatamente, yo pensaba que había dormido con Ashley, pero no. Estaba en ropa interior acostada en mi cama, con el mejor amigo de mi novio al lado… ¿QUÉ ES LO QUE HABÍA HECHO?
-Tranquila, no pasó nada-Dijo cuando vio mi reacción-Solamente me pediste que me quede contigo porque te daban miedo los truenos…
-Oh, por Dios-Me llevé una mano a la frente y la otra la posé en mi cintura, estaba completamente impresionada y asustada… ¿Y qué tal si Ashley llegaba y…? El timbre sonó.-MALDITA SEA, TODO EL MUNDO.
-¿Vas a abrir o quieres que vaya yo?-Dijo Andy mientras se incorporaba de la cama, él también estaba en ropa interior.
-NO, no, iré yo… Vístete por el amor de todos los santos-Salí de la habitación apurada y en el medio del pasillo retrocedí y entré a mi habitación nuevamente, no podía abrir la puerta en ropa interior…
-¿Te molesta si me ducho?-Andy estaba por la habitación recogiendo sus prendas.
-Haz como quieras-Dije con indiferencia mientras agarraba una camiseta que Ashley se había olvidado tirada en mi habitación, por suerte me llevaba mínimo dos cabezas y la remera cubría todo.
Salí como una flecha de mi habitación y busqué las llaves para abrir la puerta, el timbre seguía sonando con impaciencia.
-¡YA VOY!-Grité cuando por fin encontré las condenadas llaves y las introduje en el cerrojo de la puerta.
-Pensé que no querías abrirme-¡BINGO! Cartón lleno,  sí, yo y mi gran bocota… Ashley estaba parado frente a mí con dos cafés venti de Starbucks y un paquete de madera-Traje el desayuno, ¿podemos hablar?
-E-este…-Miré hacia el pasillo que llevaba a las habitaciones y vi cómo Andy cerraba la puerta del baño.-Sí, claro, pasa-Me hice a una lado para dejarlo pasar.
-¿Se iban a algún lado con Valeria?-Preguntó mientras dejaba las cosas en la mesita de café del living.
-¿Por qué lo dices?-Parecía un chiste, yo llevaba el pelo todo enmarañado y una camiseta de él… Sí, seguro que saldría a desfilar por ahí.-No vamos a ningún lado…
-Ah…-Se quedó callado unos momentos observándome, hizo una media sonrisa y se acercó a mí agarrándome por la cintura y luego bajando hasta posar sus manos en mi trasero, su lugar favorito-No lo sé, quizás porque está la ducha prendida y… ¿Te estabas por bañar?
-N-no, claro que no, está Vale bañándose…-Traté de decirlo con naturalidad y pasé mis manos por su cuello.
-Oh, pensé que íbamos a reconciliarnos en la ducha… Pero el sillón también es cómodo-Me levantó como un bebé, yo enredé mis piernas en sus caderas y lo besé bruscamente, él me devolvió el beso con la misma brusquedad… Y de repente me di cuenta que no podía tener sexo con mi novio sabiendo que su mejor amigo estaba en la ducha y mi amiga en la habitación de huéspedes durmiendo después de una noche salvaje.
-Ash…-Dije conteniendo el aliento mientras él recorría mi cuello-Ya, basta-Lo alejé un poco.
-¿Qué? ¿Sigues enojada?-Se alejó por completo de mí y se sentó lo más lejos que el sillón le permitía.
-No, no es eso-Fui gateando hasta donde estaba y me senté en sus piernas-Es que debo ir a trabajar y aparte… Vale… Vale está en la ducha, no podemos hacer… la reconciliación aquí.
-Oh-Se rascó la nuca-Pero ya no estás enojada… ¿verdad?
-No, claro que no-Le di un pequeño beso en los labios-¿Quieres acompañarme al trabajo? debo ir solo hasta el mediodía, después podemos ir a almorzar y tendremos nuestra reconciliación, lo prometo.
-Mmm… De acuerdo-Me besó mordiéndome los labios-Pero antes hay que desayunar.
-Desayunamos en el auto-Dije rápido cuando oí que el ruido de la ducha de extinguió-Voy a cambiarme y vamos, toma, espérame en el auto si quieres-Le di las llaves de mi auto y salí corriendo a mi pieza.
-Pero, Euge…-Escuché que la puerta del baño se abría y que Ashley venía detrás de mí.
-Por favor, espérame abajo-Hice un pucherito llevándolo hasta la puerta del apartamento, no tardaré nada-Abrí al puerta, lo empujé al pasillo y cerré.
-¿Quién era?-Dijo Andy mientras venía desde mi habitación con una toalla en las manos.
-Ashley-Dije mientras salía corriendo a mi habitación y cerraba la puerta. Agarré lo primero que encontré, unos shorts abombados, una camisa blanca, unas zapatillas converse negras y tomé mi bolso.
-¿Se dio cuenta?-Volvió a preguntarme Andy cuando abrí la puerta y salí corriendo en busca de mi billetera y el móvil.
-No, pero antes de irte, asegúrate de que nosotros ya no estemos aquí-Dije mientras abría la puerta-Luego hablaremos de esto-Y cerré.
En resumidas, solo había sido una pelea estúpida (así lo calificó Ashley) pero yo me quedaría siempre con la duda de si con Andy había pasado algo o no, porque la verdad que el tema incomodaba y nunca más lo volvimos a hablar…


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Les dejo este one-shot, por ahí no se entienda mucho o parezca medio aburrido, en realidad es una capítulo de un fic que escribí yo y jama´s publiqué, lo encontré, le hice un par de correcciones y decidí subirlo, es una idea cómica para que no sea siempre lo mismo.
Saludos y gracias por leer.

lunes, 10 de diciembre de 2012

One-shot: mOBSCENE (Marilyn Manson)


Las luces se apagaron, el director gritó “corte” y todos salieron disparados como hormigas bajo la lluvia hacia distintos lugares del set. Cuando caí en la cuenta de que me hallaba en el medio del lugar buscándolo con la mirada pude ver cómo se deslizaba con su traje rojo hacia los camerines.
Suspiré, fui con paso cansado hacia el camerin de las bailarinas, tomé mi bolso y en vez de sacarme el traje color verde musgo me coloqué mi sobretodo negro, que me llegaba un poco más arriba de la rodilla y salí de allí…. Sí, debía devolver ese traje a los vesturístas, pero lo devolvería mañana, hoy estaba con gana de largarme de allí. Empujé hacia fuera la puerta del detrás de escena del lugar y salí a la fría calle de esa asquerosa ciudad que tanto tenía para ofrecerme en las calles, la iluminación de ese lugar era escasa, podríamos decir que daba miedo, pero a comparación de lugares por los que yo había caminado, este me parecía más iluminado que un estadio de baseball. Jamás me había dado miedo el ir sola por las calles, mucho menos con poca ropa, nadie se atrevía a cercarse a mí, todos me huían, nadie quiere juntarse con alguien que vive vendiendo su cuerpo.
Oí el ruido de un auto a mis espaldas, yo seguí caminando de manera indiferente con mis tacones de quince centímetros por las aceras ratos sin prestarle atención a nada, el auto se puso a mi altura y me siguió un par de pasos más hasta que por fin vi como los vidrios negros descendían y su cara se iluminaba a medias.
-¿A dónde vas hoy?-Preguntó frenando del todo el auto.
-No sé todavía-Dije mientras suspiraba, el aliento salió congelado.
-Creo que lo que llevas puesto no te pertenece-Dijo al ver que llevaba el traje verde.
-Lo tomé prestado hasta mañana-Dije frenando y acercándome hacía el auto. Apoyé una de mis manos en el mismo y me agaché para verlo de más cerca, era tan sexy.
-Mis vesturístas no van a estar muy felices si lo ensucias-En ese momento me percaté de que estaba fumando, una nube de humo de cigarrillo salió al exterior golpeándome en la cara.
-Da igual, mañana me pagan y me largo-Dije mientras estiraba el brazo en ademán a que me convidara una pitada de su cigarrillo, este entendió el mensaje y me lo entregó.
-Te vas a congelar en la calle hoy…-Exhalé el humo y me reí.
-Solo hasta que alguien decida cobijarme-Le entregué el cigarrillo y me alejé del auto.
-No te vayas… Ven a dar una vuelta conmigo-Destrabó el seguro de las puertas y se acomodó en el asiento del piloto. No podía negarme, quería hacerlo.
Subí al asiento del copiloto y cerré la puerta, en seguida mi acompañante levantó el vidrio negro y se quedó quieto por unos segundos.
-¿Iremos al de siempre?-Dije al sentir como su mano se posaba en mi muslo y comenzaba a ascender.
-No, los paparazzis se dieron cuenta, iremos a otro-Su mano rozó mi ropa interior rojo punzón. Luego quitó su mano de allí y emprendió viaje hacia un nuevo lugar.
No hacía falta registrarse en recepción, él siempre arreglaba todo antes, porque sabía positivamente que yo aceptaría ir con él. Al entrar al cuarto tiré mi bolso a un costado y me quité el sobretodo, él se quedó parado mirando qué es lo que yo me disponía hacer…
-¿A qué jugaremos hoy?-Pregunté de repente, girándome ya con media camisa desabrochada.
-Aguarda-Se acercó a mí y me abrocho los botones.
-¿Qué es lo que haces?-Dije incrédula.
-Hoy no jugaremos a nada, hoy serás quien eres…-Contestó cuando por fin terminó de arreglar mi camisa. Posó sus manos sobre mi trasero y me besó profundamente, casi me deja sin aire al hacer eso-Hoy serás la puta que sabes que eres.
-Si eso deseas-Lo tomé por el cuello y lo arrastré junto  mí a la cama mientras lo seguía besando.
Me senté en la cama mientras hacía que él se quedara parado y despacio desabroché su cinturón y abrí sus pantalones, no hacía falta ser adivino para saber con lo que me encontraría, podía asegurar que su erección venia desde que salió a buscar el auto para recogerme.
-Eres tan…-Bajé su ropa interior y acaricié su miembro, lo miré a los ojos-Eres tan obscena-Dijo finalmente y yo sonreí. Pasé mi lengua por todo su miembro antes de metérmelo a la boca y saborearlo, Brian tomó mi cabeza por la parte de atrás y comenzó a empujar rápidamente, de tan bruscos que hizo los movimientos terminéa tragantándome, generando que mis ojos se llenen de lágrimas.-Amo el ruido que haces cuando te atragantas-Dijo entre jadeos. Seguí lamiendo su miembro hasta que por fin pude lograr que me soltara y comenzar con lo realmente bueno. Hice que se recostara en la cama y yo pasé una pierna a cada lado de su cadera, comencé a quitarme la ropa de manera lenta y sensual, cuando por fin quedé sin sostén, Brian llevó sus manos a mis pechos y los masajeó, debía admitir que era todo un experto en el tema, sabía lo que hacía y cómo hacerlo. Cuando me estaba por sacar la parte de abajo del traje mi acompañante hizo un brusco giro haciendo que yo quedara debajo de él, sonrió con desesperación y comenzó a bajarme la pollera, cuando por fin me la quitó la revoleó por allí y me bajó la parte de abajo de mi ropa interior, abrió mis piernas y aguardó unos instantes antes de recorrerme con sus dedos y su lengua, al principio solo hice unos cuantos resoplidos, pero a medida que las caricias se intensificaban mis jadeos eran más fuertes.
-Oh, Brian, por favor, ya hazlo…-Dije mientras lo agarraba por los brazos y arqueaba mi espalda.
Sonrió mientras me ponía de rodillas sobre las sábanas y agarraba mi cabello.
-Quiero que grites como jamás haz gritado con alguien teniendo sexo-Y de una metió todo su pene dentro de mí. Arqueé la espalda y grité poseída, jamás había hecho algo así, casi siempre él jugueteaba y hacía las cosas de forma suave porque sostenía que yo era su doncella de las sábanas y no quería lastimarme, pero hoy era muy diferente.
Sus embestidas eran fuertes y seguidas, hasta que en un momento determinado se hicieron más rápidas y desesperadas, me abrazó por la cintura y su boca recorrió mis hombros desnudos.
-Más fuerte-Le dije en un susurro y este obedeció. Mis manos sujetaban con fuerza las sábanas de la cama mientras el sudor recorría mi frente.
-Ya casi…-Dijo en un momento y retiró su miembro de mí-Vamos, abre la boca.
Me giré quedando acostada y el se arrodilló sobre mi mientras frotaba su pene-Y-ya… Ya ca-asi-Y cundo terminó de decir eso todo acabó.
Cuando por fin Brian acabó no quedamos en la cama por un rato, él me convidó un cigarrillo que yo acepté de buena gana y estuvimos en silencio hasta que su cigarrillo por fin se consumió. En cuanto esto ocurrió me levanté de la cama y fui por la habitación recogiendo mi ropa.
-¿Te vas tan rápido?-Dijo algo sorprendido, yo también me sorprendí, él sabía que el tiempo para mí era dinero.
-Siempre me voy cuando tu cigarrillo se apaga-Le recordé mientras me ponía mi ropa interior-¿Hay algún problema con eso…?-Me interrumpió.
-¿Sabes, Mandie?-Lo observé en silencio, él seguía completamente desnudo en la cama, sin ningún tipo de pudor-Quiero que lo nuestro sea algo más que solo sexo… Me gustaría que me veas como algo más que solo un cliente, sabes que yo no solo tengo sexo por conveniencia.
-¿A qué te refieres?-Me acerqué y me senté junto a él en la cama, este me tomó la cara y me besó.
-Que me atrae tu personalidad y no estoy contigo solo por sexo-Me alejé, esto no me gustaba nada-Me gustaría que estés conmigo y seas…
-No, no lo digas-Rogué mientras me ponía de pie.
-Quisiera que salgas conmigo, que seas mi acompañante, no mi prostituta-La piel se me puso de gallina.
-Brian, yo también te aprecio mucho y sabes que daría la vida por ti-Suspiré, no quería sonar dura-Aprecio haber conseguido el trabajo en tu video gracias a ti y que me tengas siempre en cuanta… Pero, ¿sabes? Desgraciadamente, vivimos en mundo muy diferentes, el amor a mí no me pagará la renta, y yo no puedo trabajar de nada más, no soy buena en nada.
-Eso es mentira, eres una excelente bailarina, eres hermosa, podrías ser modelo-Lo interrumpí.
-No puedo, entiende que soy lo que soy desde los diecisiete años, me encantaría aspirar a algo más, pero no puedo. No quiero arruinarte la carrera ni mucho menos jugar con tu corazón y luego lastimarte, no me lo perdonaría jamás.
-No vas a romperme el corazón-Se levantó de la cama y se me acercó.
-Brian, yo te amo, pero no estoy lista para tener una relación así-Bajé la mirada, mientras abrochaba los botones de mi camisa-He de irme, debo seguir recorriendo calles-Me terminé de vestir, agarré mi sobretodo, el bolso y extendí la mano para recibir mi dinero-Es mi trabajo, es lo que soy…
-Sufrir y ser una maldita puta obscena… ¿Eso eres?-Dijo algo enojado, soltó un fajo de billetes y me lo dio.
-Lo lamento, Brian-Posé una de mis manos sobre su  hombro-No creo que seamos compatibles más que en el sexo-Lo besé nuevamente en los labios y me fui de allí.
 Él mismo había escrito la canción pensando en nosotros, él me lo había dicho: Be obscene, baby, and not heard.


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Hola, volví después de mucho tiempo, pasaron muchas cosas por mi cabeza y es por eso que dejé de escribir, pero prometo que voy a terminar el fic que empecé de Ashley porque corresponde.
Hoy les dejo un pequeño one-shot que me inspiró hacer después de escuchar esta canción
 espero que les guste, si quieren dejen su comentario/sugerencia/queja abajo y no se olviden de poner qué les pareció n_n saludos. <3 nbsp="nbsp">